Presidente de AEDIPE y AEDIPE Comunidad Valenciana. Presidente de AECOP-EMCC España (coaching ejecutivo). Director del Master de Gestión del talento (www.mastergesta.es). Director de las jornadas TMT, Talento & Management Tendencias. Catedrático de Organización de Empresas en el Dpto. Dirección de Empresas (Facultad Economía, Universidad de Valencia), Coach Senior Certificado CS44. Conferenciante y Escritor. Y padre de dos hijas preciosas.

jueves, 29 de marzo de 2012

PERFORMANCE(X)=EQUIPO*ILUSIÓN*TRASCENDENCIA*COMUNICACIÓN


Hace no mucho me he metido en un proyecto de gestión organizativa nacional realmente interesante, un reto profesional de los de envergadura. De esos que uno habla y recomienda para trabajar desde el talento, y donde cuando te toca directamente te entra un nervio de disfrute que te indica que “aquí hay reto”. Una reto donde uno se plantea cómo enfocarlo, cómo abordarlo, de qué manera dividir las tareas, qué estructura debería tener, cómo plantear la visión y la estrategia. Y después de cientos de papeles tirados con diseños que intentaban uno mejorar al siguiente, se confecciona poco a poco un modelo ajustado a la organización y a los talentos.

Seguramente hace veinte años este mismo proyecto lo hubiera abordado desde un enfoque realmente diferente. Sin embargo, el tiempo me ha enseñado la importancia de trabajar desde la energía del equipo y no desde mi energía. Digamos que casi el 70% de todos mis esfuerzos se han dirigido a formar un equipo. Uno a uno, bajo la lupa de la mirada profesional, intentando trazar una difícil confluencia de tareas y esfuerzos que no siempre se comprende y en muchos de los casos rara vez se ajusta.  También he notado como cada vez comunico más y me gusta generar diálogos comunes con el equipo pero también con todos uno a uno. Y noto como la comunicación fluye, cómo intento que todos tengan información de todo pues es la única forma de hacer que todos piensen desde la responsabilidad y desde el proyecto global.  No hemos hecho más que comenzar por lo que no puedo decir si está resultando o no, pero me ha llamado la atención como el tiempo ha marcado un estilo muy diferente con la experiencia y crecimiento profesional. No son palabras, son hechos de un equipo que comparte una visión poco a poco y sobre todo que muestra una gran ilusión, esa energía que es un recurso escaso en las organizaciones.
Si pudiera resumir la base de este proyecto basado en el rendimiento organizativo sería algo así como: equipo * ilusión * trascendencia y todo ello aderezado de una comunicación constante. Si consigo todo esto llegaré a tener un equipo de alto rendimiento. Las bases se están haciendo veamos qué dice el tiempo… ¿Y tú, como te planteas los proyectos? ¿Compartes tu receta en este blog? 

3 comentarios:

Javier Ribas dijo...

En efecto, la palabra "confianza" es importante. No se puede llegar a ningún sitio si quien dirige no indica el camino. Y menos aún llegar a tiempo si no se conoce el medio de transporte. ¡Cuantos buenos empleados se pierden porque quien está arriba no tiene la "humildad" de explicar sus ideas. Este es un tema que da para mucho.
Como siempre, Roberto, enhorabuena por tus nuevos retos y por la ilusión.

David Borràs dijo...

En mi opinión lo más importante es el equipo. Hay un sinfín de muestras de que un equipo es mucho más que la suma de sus partes. Sin embargo, es realmente complicado formar un buen equipo en el que todos estén alineados hacía un mismo objetivo y se controlen egos al tiempo que todos se sientan importantes si no indispensables.
Por ello espero (estoy seguro) que lo hayas conseguido, y nos des "la receta", en cualquier caso te agradecería que nos mantengas informados.
Enhorabuena y ánimo en esta nueva empresa.

Rober dijo...

Gracias Javier y David, la verdad es que no hay recetas, pero desde luego tiempo y dedicación si os puedo garantizar para buscar y seleccionar en base a muchos criterios. Y después alimentar, ilusionar, compartir, delegar, fortalecer, ... ya os contaré, gracias por estar ahí... saludos
rober