Presidente de AEDIPE y AEDIPE Comunidad Valenciana. Presidente de AECOP-EMCC España (coaching ejecutivo). Director del Master de Gestión del talento (www.mastergesta.es). Director de las jornadas TMT, Talento & Management Tendencias. Catedrático de Organización de Empresas en el Dpto. Dirección de Empresas (Facultad Economía, Universidad de Valencia), Coach Senior Certificado CS44. Conferenciante y Escritor. Y padre de dos hijas preciosas.

domingo, 11 de marzo de 2012

GARY HAMEL: INNOVACION "LO QUE AHORA IMPORTA"


Como bien dice Gary Hamel, ahora la innovación importa, e importa tanto que quien no se la tome realmente en serio se va a quedar unos paradigmas atrás. Y eso es muy serio sobre todo si está en alguna empresa u organización. Hamel dice que “lo que se necesita son nuevas metainnovaciones que faciliten la innovación a través de disciplinas, fronteras, instituciones e ideologías”. Y no es que necesitemos especialmente que nos lo recuerde Gary Hamel nuestro gurú de la dirección estratégica, pero sí que nos sirve que cuando saca su  último libro “lo que ahora importa” (Ed. Deusto, 2012) dedique gran parte del mismo a temas de innovación y adaptabilidad entre otros. 
Si un profesional que tanto ha aportado al management nos advierte que “dos tercios de los negocios de la lista de las cincuenta compañías más innovadoras del mundo publicada por la revista Fas Company en 2009 no consiguieron figurar en la edición de 2010”, nos está indicando no sólo la importancia de innovar sino la de mantener la innovación en el tiempo. Cuestión ésta incluso más complicada sobre todo por algunos dilemas en dirección que tienen que ver con la sobrecreencia que lo que ha funcionado una vez funcionará de nuevo, y por lo tanto se genera un halo de excesiva confianza y proteccionismo que aleja la diversidad y la innovación.
Quizás deberíamos repasar algunos de los axiomas más importantes que nos sugiere Hamel y las posibles soluciones:
1.     “Con la formación y las herramientas adecuadas se puede convertir a los empleados corrientes en extraordinarios innovadores”.
2.     “La innovación es el alma de una compañía, pero ¿cuántos directores ejecutivos han sometido a sus empleados a un intensivo programa de formación destinado  a fomentar sus habilidades  para la innovación”
3.     “Los innovadores de éxito tienen una manera de observar el mundo que pone notablemente en relieve las nuevas oportunidades. Estas personas han desarrollado, a menudo por accidente, un conjunto de hábitos perceptuales que les permiten atravesar la niebla de lo que es y vislumbrar aquello que podría ser”
Prestar atención a:
1.     Ortodoxias incuestionables: dos preguntas básicas.
a.     ¿Qué aspectos de nuestro modelo de negocio no se diferencian de los de nuestros competidores?
b.     ¿Qué aspectos de nuestro modelo de negocio han permanecido invariables en los últimos tres-cinco años?
2.     Tendencias subestimadas
a.     ¿Qué cosas ha leído, visto o experimentado en los últimos meses que le han resultado sorprendentes, confusas o desconcertantes?
b.     ¿Cuáles de estas anomalías parecen haber contado con cierto impulso?
c.     Si pasa la película hacia adelante ¿cómo podrían verse estas discontinuidades? ¿Cuáles son las reacciones en cadena que podrían ponerse en marcha?
d.     ¿Cuáles de estas discontinuidades no son todavía temas de conversación en su industria? ¿Cuáles no fueron incluidas en la agenda de la última charla de la industria a la que asistió?
e.     ¿Cómo podría explotar estas discontinuidades de manera que coloquen a sus competidores en una situación desfavorable?
3.     Competencias y activos no utilizados
a.     Toda compañía es un conjunto de habilidades y activos.
b.     La innovación queda bloqueada cuando una compañía se define a sí misma por lo que hace y no por lo que sabe o posee, cuando su autoconcepción se construye alrededor de productos y tecnologías en lugar de hacerlo en torno a competencias básicas y activos estratégicos.
4.     Necesidades no articuladas
a.     Hable con docenas de pioneros. No todos ellos eran personas brillantes ni tenían inclinaciones artísticas ni eran el producto de una educación exclusiva. Pero todos habían desarrollado rutinas perceptuales que les ayudaron a ver más allá de lo común, poniendo patas arriba el dogma de la industria amplificando las señales débiles, explotando competencias y activos, y sintonizando con las emociones de los clientes.

Creo que tenemos todos trabajo, sobre todo si somos conscientes de que la innovación se puede y debe aplicar a toda profesión y a todo profesional. Personalmente no dejo de seguir planteándome cómo mejorar y cómo articular continuamente esta innovación en mi trabajo bien sea de profesor universitario, conferenciante o escritor. Y en todos encuentro mecanismos de innovación.
¿Y tú, podrías pensar en la innovación en tu puesto de trabajo, en tu actitud, en tus habilidades, en tu crecimiento profesional? ¿Qué podrías hacer hoy mismo y cómo podrías articular esta innovación como objetivo a corto y medio plazo?