Presidente de AEDIPE y AEDIPE Comunidad Valenciana. Presidente de AECOP-EMCC España (coaching ejecutivo). Director del Master de Gestión del talento (www.mastergesta.es). Director de las jornadas TMT, Talento & Management Tendencias. Catedrático de Organización de Empresas en el Dpto. Dirección de Empresas (Facultad Economía, Universidad de Valencia), Coach Senior Certificado CS44. Conferenciante y Escritor. Y padre de dos hijas preciosas.

lunes, 4 de enero de 2010

EQUILIBRIO EMOCIONAL: COACHING Y TALENTO



Me preguntaba cómo comenzar el año 2010, y creo que casi instantáneamente, como ejercicio que juega con el inconsciente, me ha venido a la mente la imagen del equilibrio emocional. Sí, definitivamente, creo que estamos olvidándonos de buscar ese principio básico cuántico, sistémico y cósmico del equilibrio, de la homeostasis. Engullimos saberes, alquilamos sensaciones, consumimos deseos, … y creo que a veces nos olvidamos de nosotros mismos. Todo lo hacemos por nuestro self, o por nosotros mismos, vaya paradoja, pero nos olvidamos de preguntarle o escucharle lo que realmente quiere.

Cuando hablo de equilibrio emocional en parte me refiero a esa sensación placentera de estar con los nuestros, de disfrutarlos en sus expresiones, en sus buenos y malos momentos, en tener realmente tiempo para nuestros seres queridos. Pero sobre todo me refiero a la sensación de fluidez de estar con uno mismo. De sentirnos, de vivirnos, de gozar cada momento del presente y saber generar y mantener tu propia energía y campo magnético positivo.


Pido en realidad más equilibrio emocional en las empresas, para que en realidad se dé el verdadero aprendizaje, para que se sea más creativo y para que podamos saber equilibrar la vida laboral y personal. Pido equilibrio emocional para que las relaciones con los demás también sean más fáciles. Una persona estresada es difícil que pueda disfrutar de los demás, si apenas puede hacerlo de sí misma. Si una persona pierde su equilibriopercepción, o sentido de equilibrio, se caería al suelo, y eso la alertaría de esa carencia. Pero qué indicadores tenemos de la pérdida de equilibrio emocional: muy fácil, piénselo, si fagocita todo, si no está en nada y está en todo, si tiene reacciones violentas aunque sean enmascaradas u ocultas, si es de los que dicen que usted comprende en realidad a todo el mundo y no comprende a nadie, si no es capaz de dar su tiempo a los demás y se vuelve egoísta y por qué no, hasta ególatra. Si estamos en la sociedad de la vanidad, del mal del ego. Pero permítanme mandar un mensaje positivo, una vacuna a este ego enfermo, es la del equilibrio emocional. Se puede entrenar y tiene resultados tanto a corto como a medio y largo plazo. Vamos, una muy buena noticia. ¿Quiere saber cómo?

3 comentarios:

moni dijo...

Rober, estoy totalmente de acuerdo contigo, es imprescindible saber tener un equilibrio emocional...pero, para tener un equilibrio emocional necesitamos dedicarnos un tiempo al cultivo del mismo...a nosotros mismos...necesitamos nuestro espacio para poder conectarnos con ese equilibrio emocional y a veces en la entrega para con los otros se corre el riesgo de no poder generar ese espacio, si te pierdes en el dar y dar y dar...como en los estresantes y muy ocupados días navideños, corres el riesgo de quedarte sin energías necesarias para ese equilibrio emocional, no??
Besos!!

Rober dijo...

Hola Moni, genial, es verdad que necesitas dedicarte a ti para poder ser y estar en ese estado de equilibrio emocional que hablo. Pero ese verse es trabajarse, observarse, dar siempre un paso adelante, ... es decir, seguir arriesgando, conozco gente muy buena observadora pero que no se moviliza, y el talento necesita de acción. El equilibrio emocional necesita de tu ser y tu instrospección, de tu sentir, de tu coherencia emocional y cognitiva, y sobre todo que todo eso se aplique en tu personalidad, en tu energia que irradias (que no regalas ...) y que forma campos con los demás. Gracias por tu comentario.

Carmen dijo...

En el tema del equilibrio emocional he observadoen mi trabajo:
que hay personas que apenas saludan a sus compañeros,pero le llaman la atención a los alumnos que no lo hacen.
Esas mismas personas piden delicadeza al dirigirse a ellas,pero se burlan de los demás a la menor ocasión o siembran comentarios negativos.
Guardan rencor.
Estas observaciones y otras que la experiencia va acumulando,me hacen pensar que para el equilibio personal,hay que saber si lo tienes o no,buscarlo,analizarse usando la metacognición,examen de conciencia antes,humildad,parase un poco.