Había pensado titularlo "Fabricando niños: De recipientes a actores en la educación"que quizás lo encuentre excesivo pero sinceramente
creo estamos en una situación donde aparte de la negrita y las mayúsculas es
difícil decir las cosas y que los que toman decisiones políticas y educativas
escuchen. Pero al final he preferido ser más positivo con el título, espero os guste. Ya me comentareis.
Hace unas semanas, regresando del trabajo a casa, me
encontré con mi niña de 9 años estresada porque al día siguiente tenía un
examen en el colegio y no se lo sabía. Esto me hizo reflexionar pues dejé mi
chaqueta y estuve de 20h a 22h con ella disfrutando de los contenidos y
hablando con ella para que comprendiera. Las conclusiones de esas dos horas las
marco en este decálogo:






