Hablar de aspectos positivos en la empresa
parece que se ha convertido más en una necesidad imperiosa que en un hábito. De
hecho, lo normal es todo lo contrario, donde nos encontramos expresiones de
malestar, despidos, tensión, miedo y negociaciones poco ejemplares, entre otras.
Pero el clima laboral y el bienestar del empleado en la organización sigue
siendo clave para la productividad y la competitividad de la empresa.
Cualquier director de recursos humanos nos
expresará su preocupación por el nivel de implicación de los empleados.
"Con la que está cayendo" ¿cómo conseguir mantener involucrado al
empleado con la organización?






